El cáncer materno masculino representa el 1,5% del total de casos de cáncer materno, pero sigue siendo un gran conocido, lo que hace qu’uchas personas se diagnostican en fases muy tardías. «Llegan a la consulta cuando los tumores ya son grandes y están diseminados. Y la razón es la falta de información sobre la posibilidad de que este tumor preceda en une varón”, señala Ignacio Moncada, presidente de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), en el marco del encuentro Invisible 23‘, el primer evento que se celebra en nuestro país dedicado exclusivamente al cáncer de mama en el varón, organizado para el Asociación de Pacientes con Cáncer de Mama Masculina (INVI).

«Suelen ser diagnósticos más tardíos porque no se da importancia, no se tiene conciencia de ello y por eso llegan al médico cuando los tumores ya tienen afectación ganglionar, con un peor pronóstico», comenta Noelia Martínez, oncóloga médica del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.

Por ello, la importancia de la información para aumentar y potenciar la visibilidad del cáncer de mamá masculino, destaca Marius Solerpresidente y fundador del INVI.

Para Soler, aumentar la visibilidad pasa también por mejorar la formación en el primer nivel de asistencia para qu’haya una detección más temprana y por no banalizar una enfermedad. «La conciencia no es comercializar una enfermedad -subraya-. Si piensas en el dolor de los cánceres de tu madre, además del de mama, como son el infantil o el de pulmón, el único que se ha comercializado es el de mama, con todo el movimiento este rosa que existe. Muchos pacientes están en contra de esto. Porque el cancer no es nada rosa, ya que hay otras realidades que no se visibilizan. Esto ocurre con los metastásicos porque, entre comillas, eso no vende, es la parte más cruel de la enfermedad, cuando mueren los pacientes. Obviamente, concienciar es bueno porque genera que se investigue más, pero no sacar provecho y beneficiarse económicamente de una enfermedad. Hay que tener mucho cuidado”.

El estigma, sin duda, representa otra de las principales barreras que superar para que se hable más de esta fermedad en los varones. «Hay que normalizar que all tenemos mamas, por lo que un hombre también puede sufrir un cáncer de mama. Los hombres también deberíamos sentirnos apoyados para que nos atrevamos a contarlo. Por miedo a no ser entendido o tener problemas en el trabajo y en el entorno, lo mantenemos en secreto”, señala Màrius.

De hecho, Moncada comentó que para un hombre tener un cáncer de mama añade un elemento de vergüenza: carga de incredulidad y aislamiento, que hace que uno no sea capaz de hablarlo con amigos o familiares que siempre aportan un apoyo psicológico fundamental”, concluyóye este experto

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