
Récord de alumnado extranjero: oportunidad y reto para la escuela | Educación
Ghita tiene 10 años, llegó a España desde Marruecos, saca buenas notas, es portera en el equipo de fútbol de su pueblo, y le gustaría ser cardióloga. El aterrizaje, hace dos años, con el curso empezado, no fue fácil, cuenta su madre, Zinba Hamzaoui. “Todo el mundo hablaba español, y ella entendía muy pocas palabras. Pero se adaptó rápidamente, es muy activa y sociable, y en un año aprendió la lengua. Tengo una hija muy lista”, dice Hamzaoui, empleada en hostelería, desde El Algar, Murcia, donde vive con su marido, trabajador agrícola, Ghita y su otro hijo, que está acabando…







