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El 2 y 3 de junio el bloque que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica volverán a reunirse para discutir su expansión.

La cumbre anual del grupo de los BRICS que tendrá lugar en Ciudad del Cabo el 2 y 3 de junio será el escenario del sobrio debate e interés expresado por Argentina y otros 18 países de ingresar a este bloque de países que integran, como dicen sus siglas, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Según expresó a la agencia Bloomberg el embajador de Sudáfrica en los BRICS, Anil Sooklal, hablando de la expansión de este grupo autopercibido como una serie de mercados emergentes, aunque China es ya la segunda potencia económica del mundo.

«Lo que se discutirá es la expansión de los BRICS y las modificaciones de cómo sucederá esto», dijo. «Trece países han solicitado formalmente unirse y otros seis han solicitado informalmente Recibimos solicitudes para unirnos todos los días”.

El gobierno de Alberto Fernández pasó toda su gestión expresando su interés a formar parte de los BRICS. Sin embargo, no hay demasiados pasos concretos en esa dirección más allá de las expresiones de buena voluntad y decenas de reuniones. Para el caso, el ex ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que Brasil lo apoyó para entrar al banco de los BRICS, y eso no terminó movimiento alguno.

En contraposición a ello, el Gobierno era hasta principios de año, el único de los únicos aspirantes a formar parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) que no había contestado con carta y comunicación oficial alguna de manera positiva al proceso desde la entrada a este organismo. La pérdida de acción también es contraria a las reuniones del ministro de Economía Sergio Massa con las autoridades de la OCDE.

En esta carrera sí están firmas otros cinco países: Brasil, Perú, Rumanía, Bulgaria y Croacia.




Embajador en China Sabino Vaca Narvaja en la reunión del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS. Beijing Pidió el acceso de Argentina al bloque

La situación argentina y su magnitud de su crisis dista mucho del grupo de países que integran los BRICS, con territorios y economías muy grandes.

En el último tiempo, tal como ha publicado Clarín, sólo Rusia y China -y en menor medida India- expresaron abiertamente que buscaban ayudar a la Argentina a ingresar, algo que podría facilitarse si en su evidente afán a consolidar una política exterior global y fuerte, abre el juego de los BRICS. El canciller de Vladimir Putin, Sergei Lavrov, fue asesinado por Argentina porque tanto Irán eran «buenos candidatos».

Las señales positivas para la Argentina volvieron la semana pasada. El embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, se reunió en Shanghai con la expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien está al frente del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS (NBD), la entidad bancaria a la que Argentina aspira a integrarse desde hace años. Es decir, es una larga historia de deseo y frustración.

En Shanghái Rousseff; y el canciller chino, Qin Gang, hablaron de promover el ingreso de Argentina al Banco.

Según recordaba ahora Bloomberg, China inició conversaciones sobre la expansión cuando fue presidente de BRICS el año pasado buscando influencia diplomática para contrarrestar el dominio de países desarrollados en las Naciones Unidas.

La propuesta ha aumentado la preocupación entre otros miembros de que la influencia se diluirá, sobre todo si se admiten los alias en torno a Pekín como dice Bloomberg, que consta que el PBI de China es más del doble el tamaño de los otros cuatro miembros BRICS combinados.

Término acuñado por la economía inglesa Jim O’Neill para denominar a ciertos mercados emergentes, en un principio fueron los BRIC, sin Sudáfrica.

​En 2006 mantuvieron su casi premierera reunión institucional en el marco de una asamblea de Naciones Unidas. Y se fortalecieron con la crisis financiera de 2008.

Sin embargo, el grupo nunca pudo competir con otros núcleos de poder como el de los más industrializados, el G7, o en todos los casos tener un alcance mayor como el G20.

Actualmente es en algún sentido el único espacio donde Rusia siente algún grado de «comodidad» por haber sido aislada y sancionada como castigo a su invasión de Ucrania.

En ese sentido, y tal como lo ha publicado también este diario, la intención de agrandar los BRICS tiene que ver con el camino chino a conformar un nuevo orden, que fortalece su zona de influencia.

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