Con una participación que superaría el 70%, cerró la votación para las PASO nacionales 2023. Además de elegir a los candidatos presidenciales y diputados para los 24 distritos que competirán en octubre, en ocho también quedarán definidos los postulantes para el Senado. En los búnker de las principales fuerzas hay cautela y hermetismo.

También se realizaron primarias para gobernador entre tres provincias (Buenos Aires, Entre Ríos y Catamarca) y la ciudad de Buenos Aires, donde el sistema de votación dual (papel para la nacional y electrónico para el porteño) generó demoras y quejas desde el arranque mismo de la votación.

Hubo largas filas para sufragar y máquinas que no anduvieron en las escuelas de CABA. La polémica incluyó a la jueza federal María Servini y hasta un comunicado de la Cámara Electoral Nacional, que cuestionaron el sistema. El debate seguirá abierto seguramente para las próximas instancias.

Al cierre de la votación, la Justicia avisó que se permitirá votar en la Ciudad a quienes estén dentro de los centros de votación o haciendo fila en la calle pero no se extendió el horario de votación de manera oficial

En la provincia de Santa Cruz, en tanto, y con la presencia de Cristina Kirchner, se votó para gobernador con ley de lemas: es decir, esta misma noche quedará definido el sucesor/a de Alicia Kirchner.

Por la gran cantidad de precandidatos (27 sólo para presidente), más los inconvenientes mencionados en la Ciudad, se espera que los primeros resultados recién se conozcan pasadas las 21. Autoridades nacionales vaticinaron «más bien cerca de las 22». En 2015, los datos se difundieron a partir de la medianoche y en 2019, a las 22.30.

Respecto a la participación, a las 17 ya había sufragado el 61,5%. Son números que apuntan a quedar por encima de las legislativas 2021 (67,8%), plena pandemia, pero inferiores a las PASO presidenciales 2019 (76,4%). Podrían ser incluso las más bajas desde 2011 para una instancia similar.

Los tres principales focos de la votación

Los resultados empezarán a despejar varias peleas a la vez que se dan en estas primarias. Se trata, sin dudas, de las PASO presidenciales más atractivas. El sistema debutó en 2011, pero debieron pasar varias elecciones para que hubiera internas competitivas.

El gran foco está puesto en la pelea entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich en Juntos por el Cambio. A tono con lo que venía diciendo su equipo en base a encuestas propias, cerca del jefe de Gobierno hablan de una puja pareja. Primero con Larreta arriba «uno o dos puntos» y luego con la ex ministra al frente, por apenas 0,5%.

En el bullrichismo transmitían claramente más optimismo. Y aseguraban que sus datos marcaban una ventaja de entre tres y cinco puntos.

En ambos casos coincidían en poner a Juntos por el Cambio arriba de la suma de Unión por la Patria y a Milei como tercer jugador, un escalón más abajo pero con cifras arriba de los 20 puntos.

Como anticipó Clarín, una de las grandes dudas tras el cierre abrupto de campaña por los gravísimos hechos de inseguridad, era qué podía pasar con el fenómeno Milei. ¿El hartazgo crecería tanto como para equipararlo con los dos exponentes de la grieta?

Un boca de urna que se conoció después de las 18 lo daba al libertario como el más votado en la provincia de Córdoba, un distrito profundamente anti K. Esto podría anticipar una muy buena elección a nivel país.

En el equipo libertario aseguran que no encargaron bocas de urna, «y no creemos los que están circulando». Por eso hay expectativa pero mucha incertidumbre en el espacio

Dentro del oficialismo, se descuenta que Sergio Massa quedará como candidato para octubre. El interrogante es con qué números: ¿será finalmente el postulante más votado de todos? ¿Hasta dónde lo complicará Juan Grabois, su rival interno?

La mayoría de los boca de urna que circularon en la previa lo ponían a Massa en torno a los 25 puntos, por lo que podría conseguir su objetivo inicial. Cerca del ministro se negaron a dar cifras.

«Sólo nos vamos a manejar con datos oficiales», respondieron ante la consulta de este diario. Sindicalistas cercanos al massismo se mostraban muy optimistas: «Un piso de 27% y quizá llegando a 30%. Y sin contar a Grabois».

Pasadas las 18, uno de los principales dirigentes massistas difundió un particular mensaje por whatsapp: «Se espera un empate entre UP y JXC, y que Milei sea el candidato más votado. En ese esquema, hay una pelea por esos votos para ver quien llega al ballotage, y SM gana tiempo político y de gestión. Saliendo primero, todos apuntarían contra el gobierno». ¿Abre el paraguas porque el ministro no tendría el consuelo de ser al menos el más votado?

Podría darse la paradoja de que haya varios festejos a la vez: del ganador de la interna de Junto; de Massa, porque se mantiene competitivo y con chances de entrar al balotaje; y de Milei, si crece y se mete en la pelea grande. 

De los 27 precandidatos presidenciales, se espera que a octubre lleguen entre cinco o seis: los ganadores de las internas de Juntos por el Cambio, Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, más Milei, el peronista no K Juan Schiaretti y quizás alguno más.

Las peleas en las dos Buenos Aires

La atención de la política y gran parte de la población estará puesta también en las primarias de las dos Buenos Aires, donde Juntos por el Cambio replica internas muy atractivas.

En la Ciudad, se cree que el ganador de la puja entre Jorge Macri (apoyado por su primo Mauricio y Bullrich) y Martín Lousteau (impulsado por la UCR y Larreta) será muy probablemente el próximo jefe de Gobierno.

De ahí la tensión que se palpó durante toda la campaña y este mismo domingo, con acusaciones cruzadas entre ambos bandos, con una inesperada crítica del ex presidente Macri al operador Guillermo Seita, que trabaja como consultor para Larreta y Lousteau.

En territorio bonaerense, en cambio, la interna entre Diego Santilli (que compartió la boleta con Larreta) y Néstor Grindetti (aliado de Bullrich) será un primer paso para la batalla final de octubre contra Axel Kicillof, el gobernador de Unión por la Patria que va por la reelección.

Aquí es una incógnita hasta dónde llegará Milei y hasta dónde podrá empujar a su candidata Carolina Píparo.

Mirá también

Entradas similares